La Liga
Católica Anti-Difamación de Italia publicó un
enérgico desmentido al ex Presidente de las Comunidades hebraicas
italianas, Amos Luzzatto, quien en una entrevista concedida al diario
Corriere della Sera denostó la memoria del Papa
Pío XII con falsedades históricas.
Luzzatto
atacó a Pío XII diciendo que del Papa "jamás
llegó un acto público de oposición contra los
exterminios en masa" y que el Pontífice "no dijo
ni una palabra sobre el asalto al gueto, que ocurrió sólo
cuando el embajador alemán ante la Santa Sede señaló
que no habrían habido protestas de parte del Vaticano".
En un comunicado,
la Catholic Anti-Defamation League de Italia desmintió al líder
hebreo señalando puntualmente:
El telegrama
del embajador alemán ante el Vaticano, citado por el líder
hebreo, "es del 28 de octubre de 1943 y por tanto es posterior,
no precede, el asalto al gueto de Roma".
El embajador
alemán von Weizsäcker fue convocado al Vaticano inmediatamente
después de la redada en el barrio judío de Roma, el
16 de octubre por el Secretario de Estado, el Cardenal Maglione, quien
le pidió detener toda acción contra los judíos
"en nombre de la humanidad, de la caridad cristiana", expresando
el deseo del Papa.
El 17 de
octubre, Von Weizsäcker informó al Canciller alemán
Ribbentrop que la reacción del Vaticano contra la redada en
el barrio judío había sido muy dura; y señaló
incluso que "se ha comenzado a comparar al Papa actual con el
más enérgico Pío XI".
El ministro
británico ante el Vaticano, Osborne, informó a su gobierno
el 31 de octubre de 1943 que la reacción del Papa a la deportación
de judíos había sido enérgica; y que, más
aún, la intervención vaticana había logrado que
se dejara libre a la mayoría de los detenidos.
Pío
XII, advertido por la Princesa Pignatelli de los planes nazis, había
intervenido rápidamente mediante dos religiosos alemanes y
la protesta del Cardenal Maglione. Dos horas después de la
intervención, la redada del gueto fue suspendida y cuatro mil
hebreos amenazados encontraron asilo en conventos y escuelas católicas.
Con el
fin de librarse de las acusaciones judiciales en su contra, Von Weizsäcker
mantuvo después de la guerra la versión de la no intervención
de Pío XII; pero los británicos mantuvieron su versión
de los hechos.
El mismo
Rabino de Roma, Israel Zolli, reconoció públicamente
el papel del Pontífice en proteger a los judíos, e incluso
su contribución para juntar los 50 kilos de oro exigidos por
el general Kappler como condición para renunciar a su plan
de deportación masiva.
La CADL
de Italia ha ofrecido todas las pruebas documentarias de sus argumentos
históricos en italiano en su página web: www.cadl.it
El pronunciamiento
de la CADL señala que "las declaraciones de Amos Luzzatto
parecen prescindir de la amplísima documentación recogida
hasta ahora por los historiadores, además de las numerosos
y autorizados testimonios que la misma comunidad judía y el
gobierno israelí tributaron al Papa Pacelli desde 1944".
"Asombra
al mismo tiempo -sigue el comunicado- el repetido y vivaz intento
de oscurecer la venerada memoria del gran Pontífice Pío
XII".
El Presidente
de la Catholic Anti-Defamation League, Pietro Siffi, concluye auspiciando
que "en el futuro se puedan evitar declaraciones no conformes
a la verdad histórica, que alimentan el prejuicio anti-católico
y prestan argumentos a quienes respiran odio contra la Iglesia".